CHÁVEZ MURIEL, HÉCTOR REYNALDO
U$ 11,79 10,57 €
U$ 11,79 10,57 €
Involucrarse en un estudio del concepto de sujeto en el pensamiento de Michel Foucault implica conocer al Foucault franc?s, el mismo que padece el influjo de los diferentes pensadores y escuelas de su tiempo, que logra liberarse del yugo intelectual de su ?poca a partir de una transformaci?n de su modo de ser que se refleja en su escritura, en el inicio de un nuevo proyecto que involucra lo impensado en el anterior. No es el abandono de una idea por otra; al contrario, lo caracter?stico en su pensamiento es la constante b?squeda de la explicaci?n de lo que hoy parece ser un problema. En eso consiste, precisamente, el problematizar un concepto o una situaci?n, preguntarse en qu? momento tal cosa deja de ser lo que es y se convierte en problema; a qui?n conviene, pues, que algo hasta cierto momento aceptado pase al escrutinio. Esa es la actitud del fil?sofo, o mejor, la posibilidad de hacer filosof?a, el saber, el lograr pensar el presente (la modernidad) desde la rareza de los hechos humanos. Es en esta perspectiva donde encontramos a primera vista un concepto de sujeto fragmentado, dividido, al cual hay que buscarle una forma como si se tratase de armar un rompecabezas. Un espacio negro y vac?o nos permite realizar esta operaci?n; para poder cambiar las fichas de lugar se hace necesario tener un espacio que posibilite el mismo movimiento. Ese espacio adquiere el nombre de ?thos: el modo de ser del sujeto que se transforma en su relaci?n con la verdad, el poder y la libertad. Se configura una imagen que debe ser revisitada constantemente, no con la esperanza de llegar el los idilios sin sombras, sino con la promesa de una b?squeda constante por encontrar una ?tica para relacionarnos con nosotros mismos y con el mundo de una forma distinta.En eso consiste, precisamente, el problematizar un concepto o una situaci?n, preguntarse en qu? momento tal cosa deja de ser lo que es y se convierte en problema; a qui?n conviene, pues, que algo hasta cierto momento aceptado pase al escrutinio. Esa es la actitud del fil?sofo, o mejor, la posibilidad de hacer filosof?a, el saber, el lograr pensar el presente (la modernidad) desde la rareza de los hechos humanos. Es en esta perspectiva donde encontramos a primera vista un concepto de sujeto fragmentado, dividido, al cual hay que buscarle una forma como si se tratase de armar un rompecabezas. Un espacio negro y vac?o nos permite realizar esta operaci?n; para poder cambiar las fichas de lugar se hace necesario tener un espacio que posibilite el mismo movimiento. Ese espacio adquiere el nombre de ?thos: el modo de ser del sujeto que se transforma en su relaci?n con la verdad, el poder y la libertad. Se configura una imagen que debe ser revisitada constantemente, no con la esperanza de llegar el los idilios sin sombras, sino con la promesa de una b?squeda constante por encontrar una ?tica para relacionarnos con nosotros mismos y con el mundo de una forma distinta.Un espacio negro y vac?o nos permite realizar esta operaci?n; para poder cambiar las fichas de lugar se hace necesario tener un espacio que posibilite el mismo movimiento. Ese espacio adquiere el nombre de ?thos: el modo de ser del sujeto que se transforma en su relaci?n con la verdad, el poder y la libertad. Se configura una imagen que debe ser revisitada constantemente, no con la esperanza de llegar el los idilios sin sombras, sino con la promesa de una b?squeda constante por encontrar una ?tica para relacionarnos con nosotros mismos y con el mundo de una forma distinta.
Esta obra es una consideración sobre los diversos modelos, procedimientos y técnicas más usados en las instituciones educativas del momento actual. Cada capítulo analiza cada uno de tales modelos y efectúa una interpretación considerando la estructura de la subjetividad de la persona educanda, señalando las posibilidades que esas técnicas brindan para lograr la plenitud del autocontrol. Esto se sistematiza así porque por razonamiento, por cultura y por legislación, la educación debe ser personalizada.