ROSERO LERMA, TULIO EFRAÍN
U$ 7,69 6,89 €
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Este libro constituye una selecci?n de la obra para piano del maestro ?lvaro Ram?rez Sierra, uno de los m?s importantes compositores vallecaucanos. Se publica gracias al trabajo de recopilaci?n y transcripci?n inicial de Tulio Efra?n Rosero, y la curadur?a, revisi?n y transcripci?n final, de la profesora Bertha Luc?a Tello y el profesor H?ctor Gonz?lez, con el apoyo del ?rea de piano de la Escuela de M?sica de la Universidad del Valle a trav?s de su coordinadora Orfa Cruz V. La selecci?n de obras para piano contenida en este cuaderno puede agruparse en dos grandes bloques: por un lado, los Nocturnos sentimentales, piezas de m?sica tonal muy sencilla en las que se advierte un fin did?ctico y, por otro, cuatro grandes composiciones de compleja factura Las Estaciones, Miniaturas, T? (I, II, III, IV) y Preludio y fuga, que corresponden a su etapa de madurez y que corroboran el profundo conocimiento del instrumento que ten?a Ram?rez Sierra. Ese dominio queda demostrado tambi?n, por ejemplo, en la precisi?n de sus indicaciones sobre pedales o los intrincados dise?os de texturas acordales o contrapunt?sticas que no rebasan las posibilidades idiom?ticas del piano. Es m?sica que suena bien porque est? escrita sobre el instrumento y porque en su elaboraci?n se logra conciliar felizmente la m?s depurada t?cnica heredada de la tradici?n del arte pian?stico de otros tiempos, con los recursos propios de la composici?n del siglo XX.Se publica gracias al trabajo de recopilaci?n y transcripci?n inicial de Tulio Efra?n Rosero, y la curadur?a, revisi?n y transcripci?n final, de la profesora Bertha Luc?a Tello y el profesor H?ctor Gonz?lez, con el apoyo del ?rea de piano de la Escuela de M?sica de la Universidad del Valle a trav?s de su coordinadora Orfa Cruz V. La selecci?n de obras para piano contenida en este cuaderno puede agruparse en dos grandes bloques: por un lado, los Nocturnos sentimentales, piezas de m?sica tonal muy sencilla en las que se advierte un fin did?ctico y, por otro, cuatro grandes composiciones de compleja factura Las Estaciones, Miniaturas, T? (I, II, III, IV) y Preludio y fuga, que corresponden a su etapa de madurez y que corroboran el profundo conocimiento del instrumento que ten?a Ram?rez Sierra. Ese dominio queda demostrado tambi?n, por ejemplo, en la precisi?n de sus indicaciones sobre pedales o los intrincados dise?os de texturas acordales o contrapunt?sticas que no rebasan las posibilidades idiom?ticas del piano. Es m?sica que suena bien porque est? escrita sobre el instrumento y porque en su elaboraci?n se logra conciliar felizmente la m?s depurada t?cnica heredada de la tradici?n del arte pian?stico de otros tiempos, con los recursos propios de la composici?n del siglo XX.La selecci?n de obras para piano contenida en este cuaderno puede agruparse en dos grandes bloques: por un lado, los Nocturnos sentimentales, piezas de m?sica tonal muy sencilla en las que se advierte un fin did?ctico y, por otro, cuatro grandes composiciones de compleja factura Las Estaciones, Miniaturas, T? (I, II, III, IV) y Preludio y fuga, que corresponden a su etapa de madurez y que corroboran el profundo conocimiento del instrumento que ten?a Ram?rez Sierra. Ese dominio queda demostrado tambi?n, por ejemplo, en la precisi?n de sus indicaciones sobre pedales o los intrincados dise?os de texturas acordales o contrapunt?sticas que no rebasan las posibilidades idiom?ticas del piano. Es m?sica que suena bien porque est? escrita sobre el instrumento y porque en su elaboraci?n se logra conciliar felizmente la m?s depurada t?cnica heredada de la tradici?n del arte pian?stico de otros tiempos, con los recursos propios de la composici?n del siglo XX.
Este libro constituye una selección de la obra para piano del maestro álvaro Ramírez Sierra, uno de los más importantes compositores vallecaucanos. Se publica gracias al trabajo de recopilación y transcripción inicial de Tulio Efraín Rosero, y la curaduría, revisión y transcripción final, de la profesora Bertha Lucía Tello y el profesor Héctor González, con el apoyo del área de piano de la Escuela de Música de la Universidad del Valle a través de su coordinadora Orfa Cruz V. La selección de obras para piano contenida en este cuaderno puede agruparse en dos grandes bloques: por un lado, los Nocturnos sentimentales, piezas de música tonal muy sencilla en las que se advierte un fin didáctico y, por otro, cuatro grandes composiciones de compleja factura Las Estaciones, Miniaturas, Tú (I, II, III, IV) y Preludio y fuga, que corresponden a su etapa de madurez y que corroboran el profundo conocimiento del instrumento que tenía Ramírez Sierra. Ese dominio queda demostrado también, por ejemplo, en la precisión de sus indicaciones sobre pedales o los intrincados diseños de texturas acordales o contrapuntísticas que no rebasan las posibilidades idiomáticas del piano. Es música que suena bien porque está escrita sobre el instrumento y porque en su elaboración se logra conciliar felizmente la más depurada técnica heredada de la tradición del arte pianístico de otros tiempos, con los recursos propios de la composición del siglo XX.Se publica gracias al trabajo de recopilación y transcripción inicial de Tulio Efraín Rosero, y la curaduría, revisión y transcripción final, de la profesora Bertha Lucía Tello y el profesor Héctor González, con el apoyo del área de piano de la Escuela de Música de la Universidad del Valle a través de su coordinadora Orfa Cruz V. La selección de obras para piano contenida en este cuaderno puede agruparse en dos grandes bloques: por un lado, los Nocturnos sentimentales, piezas de música tonal muy sencilla en las que se advierte un fin didáctico y, por otro, cuatro grandes composiciones de compleja factura Las Estaciones, Miniaturas, Tú (I, II, III, IV) y Preludio y fuga, que corresponden a su etapa de madurez y que corroboran el profundo conocimiento del instrumento que tenía Ramírez Sierra. Ese dominio queda demostrado también, por ejemplo, en la precisión de sus indicaciones sobre pedales o los intrincados diseños de texturas acordales o contrapuntísticas que no rebasan las posibilidades idiomáticas del piano. Es música que suena bien porque está escrita sobre el instrumento y porque en su elaboración se logra conciliar felizmente la más depurada técnica heredada de la tradición del arte pianístico de otros tiempos, con los recursos propios de la composición del siglo XX.La selección de obras para piano contenida en este cuaderno puede agruparse en dos grandes bloques: por un lado, los Nocturnos sentimentales, piezas de música tonal muy sencilla en las que se advierte un fin didáctico y, por otro, cuatro grandes composiciones de compleja factura Las Estaciones, Miniaturas, Tú (I, II, III, IV) y Preludio y fuga, que corresponden a su etapa de madurez y que corroboran el profundo conocimiento del instrumento que tenía Ramírez Sierra. Ese dominio queda demostrado también, por ejemplo, en la precisión de sus indicaciones sobre pedales o los intrincados diseños de texturas acordales o contrapuntísticas que no rebasan las posibilidades idiomáticas del piano. Es música que suena bien porque está escrita sobre el instrumento y porque en su elaboración se logra conciliar felizmente la más depurada técnica heredada de la tradición del arte pianístico de otros tiempos, con los recursos propios de la composición del siglo XX.