DOMÍNGUEZ, BELISARIO
U$ 1,28 1,15 €
U$ 1,28 1,15 €
A finales de septiembre de 1913, el senador por Chiapas escribió un discurso en el que denunciaba y condenaba la traición perpetrada por Huerta. El texto debía ser leído en la tribuna de la Cámara de Senadores, pero su presidente impidió el reclamo del senador. En respuesta, el doctor Domínguez mandó imprimir su discurso y lo hizo circular. 'Que el pueblo mexicano no se puede resignar a tener por presidente de la República a Victoriano Huerta, soldado que se adueñó del poder por medio de la traición', escribió. Llamaba al senado 'a deponer al usurpador aun con el peligro y la seguridad de perder la existencia' y calificaba a Huerta de asesino. A las once y media de la noche, en su cuarto del Hotel Jardín, el senador estaba traduciendo a Horacio: 'Al justo y constante en sus principios no lo mueven ni hacen vacilar la imponente mirada del tirano ni la impetuosidad de los vientos'. Era el 7 de octubre de 1913. La policía reservada entró con violencia a su habitación, lo detuvieron y lo llevaron al cementerio de Coyoacán, donde le dieron muerte. Su muerte provocó la disolución del Congreso y el encarcelamiento de los diputados.