NIMIER, JACQUES
U$ 10,00 8,96 €
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Aunque este libro opera como un espejo, que permite a cada docente verse en su relaci?n con la disciplina que ense?a, su autor como buen terapeuta, no deja a los docentes abrumados con el descubrimiento de una imagen que en nada se parece al ideal que los sosten?a; por el contrario, los obliga a enfrentar esa imagen real, demostr?ndoles que es m?s f?cil transformarla, asumi?ndola en un trabajo terap?utico grupal o individual, que vivir neg?ndola al no poder renunciar a un yo ideal esclavizante. Muchos docentes al leer este libro encontrar?n que el campo de su formaci?n no se limita a un mejor dominio de la disciplina que ense?an, o de los m?todos pedag?gicos. La transmisi?n o la ense?anza que el docente hace a sus alumnos est?n marcadas por su personalidad. Por ello es importante que el profesor sea consciente de lo que pretende hacer con sus alumnos cuando les aporta sus conocimientos; no de lo que cree que pretende, de lo que siempre ha cre?do y se ha dicho a s? mismo, sino de lo que, sin ?l mismo saberlo, trata inconscientemente de lograr a trav?s de la relaci?n con el otro. La formaci?n de los docentes en las Facultades de Educaci?n y la formaci?n de los profesores universitarios quienes desde el dominio de su disciplina pasan a la docencia sin preparaci?n previa, ni acompa?amiento- debe tomar en cuenta los planteamientos de Nimier, y para ello es preciso que los mismos docentes empiecen a exigirlo. Muchos docentes al leer este libro encontrar?n que el campo de su formaci?n no se limita a un mejor dominio de la disciplina que ense?an, o de los m?todos pedag?gicos. La transmisi?n o la ense?anza que el docente hace a sus alumnos est?n marcadas por su personalidad. Por ello es importante que el profesor sea consciente de lo que pretende hacer con sus alumnos cuando les aporta sus conocimientos; no de lo que cree que pretende, de lo que siempre ha cre?do y se ha dicho a s? mismo, sino de lo que, sin ?l mismo saberlo, trata inconscientemente de lograr a trav?s de la relaci?n con el otro. La formaci?n de los docentes en las Facultades de Educaci?n y la formaci?n de los profesores universitarios quienes desde el dominio de su disciplina pasan a la docencia sin preparaci?n previa, ni acompa?amiento- debe tomar en cuenta los planteamientos de Nimier, y para ello es preciso que los mismos docentes empiecen a exigirlo. La formaci?n de los docentes en las Facultades de Educaci?n y la formaci?n de los profesores universitarios quienes desde el dominio de su disciplina pasan a la docencia sin preparaci?n previa, ni acompa?amiento- debe tomar en cuenta los planteamientos de Nimier, y para ello es preciso que los mismos docentes empiecen a exigirlo.
Aunque este libro opera como un espejo, que permite a cada docente verse en su relación con la disciplina que enseña, su autor como buen terapeuta, no deja a los docentes abrumados con el descubrimiento de una imagen que en nada se parece al ideal que los sostenía; por el contrario, los obliga a enfrentar esa imagen real, demostrándoles que es más fácil transformarla, asumiéndola en un trabajo terapéutico grupal o individual, que vivir negándola al no poder renunciar a un yo ideal esclavizante. Muchos docentes al leer este libro encontrarán que el campo de su formación no se limita a un mejor dominio de la disciplina que enseñan, o de los métodos pedagógicos. La transmisión o la enseñanza que el docente hace a sus alumnos están marcadas por su personalidad. Por ello es importante que el profesor sea consciente de lo que pretende hacer con sus alumnos cuando les aporta sus conocimientos; no de lo que cree que pretende, de lo que siempre ha creído y se ha dicho a sí mismo, sino de lo que, sin él mismo saberlo, trata inconscientemente de lograr a través de la relación con el otro. La formación de los docentes en las Facultades de Educación y la formación de los profesores universitarios quienes desde el dominio de su disciplina pasan a la docencia sin preparación previa, ni acompañamiento- debe tomar en cuenta los planteamientos de Nimier, y para ello es preciso que los mismos docentes empiecen a exigirlo. Muchos docentes al leer este libro encontrarán que el campo de su formación no se limita a un mejor dominio de la disciplina que enseñan, o de los métodos pedagógicos. La transmisión o la enseñanza que el docente hace a sus alumnos están marcadas por su personalidad. Por ello es importante que el profesor sea consciente de lo que pretende hacer con sus alumnos cuando les aporta sus conocimientos; no de lo que cree que pretende, de lo que siempre ha creído y se ha dicho a sí mismo, sino de lo que, sin él mismo saberlo, trata inconscientemente de lograr a través de la relación con el otro. La formación de los docentes en las Facultades de Educación y la formación de los profesores universitarios quienes desde el dominio de su disciplina pasan a la docencia sin preparación previa, ni acompañamiento- debe tomar en cuenta los planteamientos de Nimier, y para ello es preciso que los mismos docentes empiecen a exigirlo. La formación de los docentes en las Facultades de Educación y la formación de los profesores universitarios quienes desde el dominio de su disciplina pasan a la docencia sin preparación previa, ni acompañamiento- debe tomar en cuenta los planteamientos de Nimier, y para ello es preciso que los mismos docentes empiecen a exigirlo.