SALAZAR, BORIS - CASTILLO, MRIA DEL PILAR - PINZON
U$ 5,90 5,29 €
U$ 5,90 5,29 €
La mayor?a de los trabajos sobre el desplazamiento forzado en Colombia se han concentrado en las estrategias de los victimarios y en el sufrimiento de las v?ctimas, sin reparar en lo que han hecho los desplazados para encontrar un lugar en el cual sobrevivir. Usando los m?todos de las redes sociales, los autores han intentado llenar ese vac?o, respondiendo la pregunta: ?A d?nde van los desplazados La pregunta parece simple: los desplazados van hacia donde ya est?n otros desplazados. Lo que no es tan simple es c?mo lo hacen: procesando la informaci?n contenida en sus redes sociales, activando la memoria hist?rica de los que ya hicieron el mismo recorrido antes, encontrando puentes entre el pasado y el presente, y entre los desplazados de ayer y los de hoy. El resultado es una inmensa concentraci?n de desplazados en las periferias de las ciudades m?s grandes de Colombia de Aguablanca y la ladera, en Cali, en el Poz?n y Nelson Mandela, en Cartagena. All? son los m?s pobres entre los m?s pobres. De c?mo sobrevivan, se integren a la sociedad urbana y de qu? identidad social y pol?tica adquieran, depender? el futuro de la nueva Colombia que la guerra ha ido construyendo en los ?ltimos a?os.
La mayoría de los trabajos sobre el desplazamiento forzado en Colombia se han concentrado en las estrategias de los victimarios y en el sufrimiento de las víctimas, sin reparar en lo que han hecho los desplazados para encontrar un lugar en el cual sobrevivir. Usando los métodos de las redes sociales, los autores han intentado llenar ese vacío, respondiendo la pregunta: ¿A dónde van los desplazados La pregunta parece simple: los desplazados van hacia donde ya están otros desplazados. Lo que no es tan simple es cómo lo hacen: procesando la información contenida en sus redes sociales, activando la memoria histórica de los que ya hicieron el mismo recorrido antes, encontrando puentes entre el pasado y el presente, y entre los desplazados de ayer y los de hoy. El resultado es una inmensa concentración de desplazados en las periferias de las ciudades más grandes de Colombia de Aguablanca y la ladera, en Cali, en el Pozón y Nelson Mandela, en Cartagena. Allí son los más pobres entre los más pobres. De cómo sobrevivan, se integren a la sociedad urbana y de qué identidad social y política adquieran, dependerá el futuro de la nueva Colombia que la guerra ha ido construyendo en los últimos años.